miércoles, 14 de septiembre de 2016

El ibón del Sen, un paraíso escondido

Ibón y Agujas del Sen
En la zona más occidental del Parque Natural Posets-Maladeta, a más de 2300 metros de altitud, se encuentra uno de los ibones más bonitos y menos conocidos del Pirineo Aragonés: el ibón del Sen

Se trata de un itinerario poco frecuentado ideal para los que buscan la tranquilidad de un entorno idílico. Salvando su desnivel positivo, que asciende a unos 1150 metros, la ruta no entraña ninguna dificultad salvo el estar atentos para seguir las marcas amarillas y blancas del PR-HU-115.

Nos desplazamos hasta la localidad de San Juan de Plan y sobrepasamos el pueblo en dirección Chistén. Apenas un kilómetro y medio después, antes de llegar al inicio de la pista que va hacia las bordas y el refugio de Viadós, nos encontramos con un pequeño parking donde dejar el coche.

Puen Pecadó
En este punto veremos unos paneles informativos indicando la dirección a seguir y una pista que, casi de inmediato, se convierte en un sendero que nos conduce en breve descenso al Puen Pecadó (1210 metros). 

Ubicado a 50 metros de altura sobre un estrechamiento del río Cinqueta, cuentan que por este puente arrojaban a los pecadores y condenados cuando la justicia se dirimía así entre las gentes del valle.  

Es difícil saber de cuándo data este puente. Desde muy antiguo fue el único paso estable entre las dos orillas del río. Se utilizaba para ir a los campos de la otra ribera cuando las riadas destruían las pasarelas cerca de los pueblos.

Peña de San Martín, Punta Lierga y macizo de Cotiella
Hablar del Puen Pecadó es hablar de sus impresionantes telleras, que destacan por su altura y corpulencia. El grupo consta de unos 10 ejemplares de tilos, el mayor de los cuales mide 25 metros, y están catalogados dentro de la Guía de árboles monumentales y singulares de Aragón.

Seguiremos el PR compartiendo trayecto con el sendero S-7 del Parque Natural que se dirige al Puen d'El Molín o de la Fondería, paralelos a la margen izquierda del Cinqueta. 

Cruz de Puyadase y bordas de La Poma
A pocos metros encontramos una bifurcación. Dejaremos este sendero a la izquierda para comenzar a ascender en moderada pendiente en dirección al ibón del Sen por un bosque mixto donde podemos ver, entre otros, ejemplares de fresno, cerezo, avellano, serbal, roble, álamo, arce y boj. A medida que ganamos altura, el valle nos va abriendo su inmensa panorámica.

Frente a nosotros podemos ver el mirador de la Cruz de Puyadase, las bordas y el barranco de La Poma y las lomas del Tozal de Igüerra (1956 metros) y de la Peña Cuezo (1921 metros). Siguiendo río arriba el Cinqueta, podemos distinguir el pico Montó (2462 metros) y la cresta fronteriza de los Culfredas al fondo.

Rodeados de campos nos vamos acercando a la pista
Tras 25 minutos saldremos a una zona más despejada con una espectacular vista hacia el macizo de Cotiella, viendo las peñas de Las Diez (2568 metros), Las Once (2658 metros) y Mediodía (2468 metros), la Punta Es Litás (2623 metros), los Mobisones y La Truesa, así como las poblaciones de San Juan de Plan, Plan y Chistén. Encontraremos una nueva bifurcación donde dejaremos a la derecha el desvío que desciende hacia San Juan de Plan.

El sendero, en ocasiones perfectamente empedrado, discurre ahora entre muros de piedra delimitando las bordas, prados y campos de Puyarruego para llegar a la fuente-abrevadero de San Martín tras 45 minutos de camino.

Barranco del Sen
Van apareciendo más siluetas conocidas como Punta Lierga (2267 metros), la peñas de San Martín (1792 metros) y Artiés (1642 metros), La Planota o Peña de Sin (1643 metros), el pico Pegueras (2045 metros), El Yerri (2672 metros), la cresta de Maristás (2419 metros) y Punta l’Orbar (2420 metros), la sierra de Fubillons y Punta Suelza (2972 metros). 

Cuando llevamos una hora de camino, el PR enlaza con una cómoda pista (1600 metros) que asciende desde San Juan de Plan por las bordas y la ermita de San Mamés y que discurre por un pinar de pino silvestre. 

Un cartel nos indicará que entramos en los dominios del Parque Natural Posets-Maladeta. Esta pista nos lleva a las proximidades de una pequeña presa de hormigón (1695 metros) que regula el caudal y controla la erosión del barranco del Sen.

Aquí, abandonamos la pista siguiendo las indicaciones hacia el ibón. Ascendemos a media ladera, rodeando un prado con una cabaña derruida y llegaremos a un bonito puente de madera que cruza el barranco (1865 metros). Un rincón muy fotogénico donde hacemos una breve parada.

Cascadas del barranco del Sen
Pocos minutos después, pasaremos por delante de la cabaña de Las Pardas (1890 metros), un cobijo que nos puede servir en caso de tormenta pero que se encuentra bastante descuidado y sucio.

Por medio de lazadas y rodeados de pastos de alta montaña, iremos poco a poco remontando el barranco del Sen por su margen izquierda hasta ya ver al fondo las poderosas Agujas del Sen, que cierran la amplia cubeta donde se ubica el ibón.

Tras poco más de dos horas sin contar paradas, llegaremos a las cascadas del barranco del Sen. Remontaremos la última parte del ascenso cruzando a su margen derecha hasta llegar a los restos de una presa de piedra destruida por alguna crecida (2310 metros) que remansa las aguas del pequeño ibón inferior del Sen. 

Las Agujas del Sen y los restos de la presa
El sendero desaparece y se convierte en un incómodo caos de rocas que nos dejará en la orilla del ibón (2340 metros) en dos horas y 45 minutos contando las paradas.

En un entorno alpino, ubicado en una cubeta excavada en un circo glaciar de roca granítica, rodeado de las impresionantes paredes de las Agujas del Sen y de los picos Barbarisa (2708 metros) y Turmo (2753 metros) se encuentra este paradisíaco rincón.

Sus aguas turquesas inspiran paz y merece la pena disfrutar del silencio unos minutos, sólo perturbado por el sonido de alguna marmota curiosa que nos vigila.

Ibón inferior del Sen
Desde la orilla del ibón no se tiene una perspectiva ideal del mismo. Recomendamos no quedarse aquí y ganar altura por la falda del pico Barbarisa. La panorámica mejora considerablemente aumentando la belleza de este solitario rincón.

Otra opción es ascender la loma aislada que queda delante del ibón (2422 metros), a los pies del caos de roca que hemos atravesado para llegar a la orilla, pasando por los restos de un sistema de canalizaciones que desaguan del ibón. Este pequeño esfuerzo extra será recompensado. Además, veréis un pequeño ibón (sin nombre) que no es apreciable ni desde la orilla del ibón del Sen ni ascendiendo por la falda del pico Barbarisa.

Ibón del Sen
La vuelta la realizamos por el mismo camino, costándonos el mismo tiempo, por lo que los datos totales de la ruta hasta el ibón son unos 13 kilómetros de distancia con un desnivel de 1150 metros realizados en 5 horas y media.

Si añadimos los ascensos mencionados para aumentar la panorámica, hay que añadir 200 metros de desnivel y unos 45 minutos de duración aproximada, por lo que el total asciende a unos 1350 metros positivos y 6 horas y cuarto de duración.

Atardece en el curso del Cinqueta. Al fondo, el pico Montó
Junto con los de Anayet, Bernatuara y su vecina Basa la Mora, el ibón del Sen es uno de los ibones con más encanto que hemos tenido el placer de conocer. Un mundo de sensaciones escondido en un recóndito lugar de la Bal de Chistau.

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