jueves, 7 de diciembre de 2017

Ayerbe de Broto e Iglesieta de los Moros desde Bergua

Ayerbe de Broto. Iglesia y Casa O Yerno
Misión cumplida. Ayerbe de Broto era el único núcleo que nos quedaba por conocer de esta desprotegida tierra llamada Sobrepuerto

Con este recorrido cerramos el círculo comenzado hace más de 3 años con la visita a Ainielle inspirados por la novela “La lluvia amarilla” de Julio Llamazares. Han sido 9 rutas conociendo sus picos y sus despoblados y contagiándonos de la esencia de este solitario rincón pirenaico.

Iglesieta de los Moros
Una esencia de sentimientos encontrados, donde contrasta la afluencia de gentes que antaño tuvieron sus senderos con el profundo silencio y soledad que sentimos hoy al recorrerlos.

Una vez más nos desplazamos hasta Bergua y aparcamos a la entrada del pueblo (1060 metros). Ya caminando descendemos hasta su caserío (1030 metros), donde ya humean varias chamineras. Las noches ya son frías y el sol apenas calienta en esta sombría ladera orientada al norte.

Borda de camino a Ayerbe de Broto
Pasamos junto a la maltrecha iglesia de la Asunción (s. XV) y siguiendo su calle baja buscaremos el PR-HU-117 que, entre musgo y boj, desciende hasta la confluencia de los barrancos de La Pera y Otal (930 metros) dando lugar al barranco Forcos, afluente del Ara.

Ambos barrancos son salvados por pasarelas metálicas, a las que llegamos en 20 minutos. Tras cruzar la primera sobre el barranco de La Pera dejaremos a la izquierda el PR-HU-3 que asciende hacia Basarán.

Valle de Broto y río Ara
Cruzando la segunda por encima del barranco de Otal dejaremos también a la izquierda el camino que remonta sus aguas hacia Escartín y Otal, siguiendo nosotros hacia Ayerbe de Broto y la Iglesieta de los Moros.

Hemos pasado a la solana ladera sur y ya notamos la diferencia de temperatura con respecto a la vertiente norte donde asienta Bergua. En unos minutos daremos con una bifurcación (955 metros) en la que tomaremos el sendero hacia la Iglesieta de los Moros.

Treserols desde el cruce con la pista
Comenzaremos a ascender disfrutando del colorido otoñal pegados a varios esbeltos muros de piedra que delimitan antiguos campos de labor. En la ladera opuesta divisamos Bergua rodeado de un denso arbolado.

La vegetación es una de las más exuberantes de la zona, con bosques autóctonos gobernados por robledales y hayedos y un sotobosque dominado por el boj.

Senderos tradicionales llenos de magia
Casi sin darnos cuenta habremos llegado a la Iglesieta de los Moros (1075 metros) tras 50 minutos de camino. 

En una pequeña cavidad junto al barranco de Peña Blanca se hallan los restos de este eremitorio con posibles orígenes altomedievales. 

Para su construcción se aprovechó una oquedad rocosa, levantando solamente un muro de cierre que da acceso al reducido espacio interior.

Ayerbe de Broto con Manchoya al fondo
La arraigada tradición eremítica de la zona quizá provenga del desaparecido monasterio medieval de San Pedro de Rava (s. X), lugar de retiro espiritual situado en la confluencia del barranco Forcos con el río Ara.

La ermita configura un sorprendente balcón natural, desde donde disfrutaremos de espectaculares vistas hacia Bergua, Asín de Broto y la sierra Coronas.

Callejeando por Ayerbe de Broto
Retrocedemos sobre nuestros pasos hasta retomar el PR-HU-117 hacia Ayerbe de Broto. Con un cómodo llaneo cruzaremos el barranco de Peña Blanca y llegaremos, tras hora y media de camino, a un importante cruce (940 metros).

Aquí dejaremos a la derecha un sendero que se dirige a Bergua cruzando el Forcos, camino que tomaremos a la vuelta para regresar al punto de inicio.

A partir de este momento el sendero gana altura suavemente pasando junto a una borda en ruinas (990 metros) observando las coloridas laderas del valle de Broto y el curso del Ara, la ribera de Fiscal, la Peña Canciás y la sierra de Berroy.

Casa O Yerno, la última en cerrar sus puertas
Entre el oro de los robles nos rodearemos de muros de piedra para, en poco más de media hora desde el cruce anterior, conectar con la pista que asciende a Ayerbe de Broto desde el núcleo de Oto por la margen derecha del Ara (1060 metros). 

Desde esta posición contemplamos las Treserols, la Punta de las Olas, las Tres Marías, sierra Custodia, el Pueyo Ballarín y el caserío de Ayerbe de Broto, ubicado en la falda sur de Gábalo y Manchoya

Una de las casas de Ayerbe de Broto
Seguiremos la pista cruzando el barranco de San Pedro (1070 metros) y pasando por una fuente para, escasos metros después, seguir el PR que asciende acortando la pista (1085 metros) por un camino tradicional que discurre entre bancales y muros espaldados.

Y tras poco más de dos horas y media desde Bergua habremos llegado a Ayerbe de Broto (1185 metros). 

Este núcleo que llegó a tener 16 casas abiertas más la casa del maestro en el s. XIX  y actualmente es propiedad de un ganadero del valle que está rehabilitando varias casas.

Sierra Coronas y Asín de Broto
Quedó deshabitado en 1973 cuando Casa O Yerno cerró definitivamente sus puertas. Junto a ella se encuentra la ruinosa iglesia de la Natividad de la Virgen, construida en 1799.

Paseando por su única calle observamos varias bordas en aceptable estado y bonitos dinteles y chamineras que resisten el paso del tiempo, así como una vieja aventadora en la parte alta del pueblo.

Detalles murales en el interior de la iglesia
El regreso se realiza por el mismo camino disfrutando de la cálida luz vespertina y de los últimos coletazos otoñales.

Llegados al mencionado desvío a Bergua (940 metros), señalizado con un pequeño cartel de madera, dejaremos el PR para descender hasta el cauce del barranco Forcos (885 metros).

Aquí tenemos la posibilidad de seguir por el sendero que asciende hacia Bergua o remontar el curso el barranco descubriendo los idílicos rincones y pozas cristalinas que esconde.

Barranco Forcos
Elegimos esta segunda opción y, cambiando varias veces de margen para buscar el mejor avance, iremos remontándolo hasta llegar a las pasarelas de los barrancos de La Pera y Otal, donde volveremos a tomar el PR-HU-117 que nos devolverá a Bergua.

Ruta parte lineal y parte circular de 13 kilómetros de distancia con un desnivel positivo acumulado de unos 600 metros realizada en 5 horas sin contar paradas.

Idílico rincón del Forcos
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jueves, 30 de noviembre de 2017

Peña Forca (2390 m.) y Lenito (2339 m.). Circular desde la Selva de Oza

Acher, Bisaurín, Collarada y Midi desde Lenito
Otro de los objetivos que teníamos este año en la val d’Echo era ascender a Peña Forca (2390 metros) y Lenito (2339 metros).

Se trata de un recorrido variado y entretenido en el que vamos a conocer las vertientes N y S de este macizo, ascendiendo por el valle de Estriviella para cerrar la circular regresando por el barranco de Lenito y la Calzada Romana.

Hayedo-abetal de Estriviella
Iniciamos el camino en el recientemente asfaltado parking de Oza (1120 metros), ubicado junto al puente que cruza el Aragón-Subordán bajo las inconfundibles siluetas del Chipeta Alto y el Castillo d’Acher.

Al final del cemento, al lado de un refugio forestal, veremos unas señales marcando nuestro itinerario, que coincide con el GR-11.1 que se dirige a Zuriza por el collado de Estriviella

Comenzaremos a ascender en dirección W por la margen izquierda del barranco de Estriviella siguiendo una antigua trocha, inicialmente entre pinos, para después adentrarnos en un colorido hayedo-abetal tapizado de hojarasca. 

Hayedo-abetal de Estriviella
Poco a poco el firme se irá estrechando hasta convertirse en senda y nos iremos acercando al cauce del barranco, el cual se precipita formando una bonita cascada (1430 metros).

Encontraremos señales que indican la peligrosidad de la zona por el riesgo de avalanchas en invierno.

En 45 minutos y tras superar un pequeño resalte rocoso, saldremos al solitario y colgado valle glaciar de Estriviella (1510 metros), cerrado al fondo por el poderoso Rincón de Alano

Puntal de Lenito desde el barranco de Estriviella
En cómodo ascenso iremos recorriendo sus praderas hasta abandonar, a unos 1600 metros, el GR-11.1 para cruzar el barranco y remontar su margen derecha en dirección SW en busca de una ancha canal herbosa que nos elevará hacia un segundo vallecito colgado.

Flanqueando verdes laderas por la izquierda del mismo evitaremos el incómodo caminar por los bloques de roca desprendidos de los erosionados paredones que nos rodean.

Valle de Estriviella y Rincón de Alano
Tendremos visión de la cara norte del famoso Tubo de Lenito, una empinada pedrera por la que comenzaremos a ganar altura hasta llegar, en poco más de 2 horas y media, al collado o Achar de Lenito (2200 metros) ubicado entre las cimas de Lenito y Achar de Forca

Una afilada aguja rocosa destaca junto al collado, desde el cual giraremos a la derecha siguiendo el difuso sendero que va rodeando por el S el contrafuerte rocoso de Peña Forca.

Valle de Estriviella y Castillo d'Acher
Primero coronaremos el Achar de Forca (2391 metros), al que llegamos tras 3 horas de camino para, casi sin detenernos, continuar la cresta caliza hacia Peña Forca.

Tras una corta y sencilla trepada se rodea unos metros por la vertiente N para, en pocos minutos, arribar al vértice geodésico de su cima.

Desde aquí reconocemos los valles de Belagua y Zuriza, el Txamantxoia, la Paquiza Linzola, el pico Tacheras, la Peña Ezcaurre, la Espelunga, la sierra y el Rincón de Alano, el Orhi y el Moncayo

Paredes y Tubo de Lenito
Además del Sayéstico, Chipeta Alto, la cubeta del ibón de Acherito, el Petrechema, las Agujas d’Ansabère, Budoguía, la Mesa de los Tres Reyes, Anie y Le Billare.

El valle de Guarrinza, el Mallo Añarón, los puertos de Palo y la Cunarda, el pic Labigouer y el cordal fronterizo de Cotdoguy, Burcq, Riste, Rouge, Arlet y Acué.

Hacia el sur se divisa el Pueyo de Segarra, la Punta del Raso y la sierra del Vedao, la val d’Espetal y las sierras de los Cuellos de Lenito y de los Dos Ríos.

Collado o Achar de Lenito
También vemos el curso del Aragón-Subordán por la val d’Echo, la Peña Oroel, la sierra de San Juan de la Peña y los Mallos de Riglos, que se intuyen al fondo.

Hacia el país vecino destaca el macizo de Sesques y su CapéranLespetouse, los picos Ger y Serous, el Soum de Moundaut y los Gabizos.

Cresta hacia la visible Peña Forca
Hacia el valle de Tena y el Portalet vemos el Midi d’Ossau, el Peyreget, Lurien, el Balaitous, las Frondiellas, la Gran Facha, los Infiernos, el Garmo Negro, Argualas, el Anayet y su Vértice, La Raca, la sierra de Tendeñera y el macizo de Monte Perdido al fondo.

Más cerca distinguimos el Castillo d’AcherAnatera, el Bisaurín, el Agüerri, el Puntal de Secús, la CostatizaCollarada, los Mallos de Lecherín, la sierra de la Magdalena, el cordal de Mesola, el Puntal Alto de ForatónRemílez y las sierras de Gabás y Maíto.

Rincón de Alano, Chipeta y Guarrinza desde Peña Forca
Regresaremos al collado o Achar de Lenito para ascender a la cercana y sencilla cima homónima en 15 minutos.

La panorámica es casi idéntica, exceptuando que desde Lenito podemos apreciar el ibón de Acherito y la Selva de Oza que no veíamos desde Peña Forca.

Tras las fotos pertinentes, volveremos de nuevo al collado para comenzar el regreso a la Selva de Oza por la kárstica vertiente S del macizo de Peña Forca y Lenito.

Descendiendo de Peña Forca hacia Lenito
Rodearemos una pequeña depresión del terreno siguiendo los numerosos hitos que, en descenso, nos llevan hasta una pequeña llanura herbosa (2115 metros).

Estamos en una zona solitaria y poco frecuentada, en la falda sur de Peña Forca y Lenito, donde es fácil ver manadas de sarrios. Al W queda el collado de Lenito de Arriba, por el que podemos ascender a Peña Forca desde esta vertiente.

Peña Forca, Achar de Forca y Rincón de Alano desde Lenito
Desde la llanura los hitos nos dirigen a una loma herbosa (2110 metros) que destaca entre el caos rocoso, desde donde iniciaremos un vertiginoso descenso por pronunciados lapiaces y pedreras calizas hacia el evidente collado Bajo de Lenito (1715 metros), al que llegamos en una hora.

Llegados a este punto, giraremos al SE enlazando con la etapa de la Senda de Camille que desde el refugio de Linza se dirige a Gabardito pasando por el Achar de Alano

Depresión herbosa bajo el Achar de Lenito
Siguiendo sus marcas amarillas y verdes, caminaremos junto al barranco de Lenito hasta salir a los extensos pastizales cercanos al refugio de Chilburro (1475 metros).

Tras pasar el mismo, continuaremos por pastos abiertos hasta conectar con una antigua trocha muy pedregosa y pronunciada, por la que perderemos altura por la margen izquierda del barranco de Lenito encontrando marcas de un confuso PR.

Valles d'Echo y d'Espetal y Cuellos de Lenito
Nos adentraremos en un bosque mixto por el que podremos ir atajando la trocha por tramos de sendero hasta enlazar con la antigua calzada romana (980 metros) en poco más de una hora desde el collado Bajo de Lenito. 

La senda coincide con el GR-11.1 y el GR-65.3.3, que asciende entre boj y pinos en dirección N por la margen derecha del Aragón-Subordán, contorneando a media ladera las estribaciones de la sierra de Lenito y divisando al sur la val d'Echo.

El mundo calizo de la vertiente sur
La calzada presenta tramos de gran espectacularidad por la entidad de las obras acometidas por los romanos para salvar la garganta de la Boca del Infierno y facilitar el tránsito de mercancías por esta vía.

Por el interior de un hayedo llegaremos a las ruinas del Fuerte de Ysil (1170 metros), torre de vigilancia levantada en 1592, desde donde comenzaremos a descender hacia la carretera, con la que enlazaremos a la altura del Campamento San Juan de Dios (1070 metros).

Refugio de Chilburro y collado Bajo de Lenito
Desde allí, seguiremos la carretera hasta el parking donde habíamos comenzado a caminar.

Si no queremos pisar la carretera, también podemos continuar el GR por la margen izquierda del río para, más adelante, cruzar el barranco de Espata y llegar a la Selva de Oza.

Ruta circular de 17 kilómetros con un desnivel positivo acumulado de 1690 metros realizada en 7 horas y media sin contar paradas.

Fuerte de Ysil en la Calzada Romana
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jueves, 23 de noviembre de 2017

Faja de la Pardina, Malpasé y Mallata Candón desde Nerín

Barranco de la Pardina, Tres Marías y Punta de las Olas
Esta semana descubrimos una de las rutas más desconocidas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Vamos a conocer las fajas de la Pardina y Malpasé, ambas colgadas sobre el profundo barranco de la Pardina, afluente del río Bellós al que regala sus aguas a la altura de la Ripareta, en el fondo del Cañón de Añisclo.

Se trata de un recorrido poco frecuentado pero realmente espectacular, donde disfrutaremos en solitario de la belleza natural que atesora este salvaje rincón pirenaico.

Fanlo y Buisán. Al fondo, el Pueyo de Ballarín y Gábalo
El recorrido se inicia junto a la caseta y la barrera (1355 metros) que nos impide circular por la pista restringida que asciende a los miradores de Ordesa y Cuello Gordo desde el núcleo de Nerín.

Allí comienza un sendero con indicaciones hacia Mondoto y Cuello Arenas que gana altura en dirección NW por una ladera repleta de erizón y boj. El trazado está bien hitado y también encontramos marcas de pintura azul.

Barranco de Calderuelo. Al fondo, Cuello Arenas
Refugio de Cuello Arenas, Treserols y Tres Marías
Ascendemos dejando abajo Nerín y oteando los núcleos de Buisán y Fanlo, así como el Pueyo de Ballarín, el bosque de la Pardina del Señor y la sierra de Metils

Si volvemos la vista atrás, hacia el E destaca el Tozal de San Miguel, Bramapán, los Sestrales y la Peña Montañesa con la fovana sierra de Campanué al fondo.

En 15 minutos llegaremos a un cruce (1430 metros) que deja el camino hacia el Mondoto a la derecha, siguiendo nosotros en dirección a Cuello Arenas.

Caminamos por la Estiva de Nerín y poco a poco irán apareciendo pequeñas masas de pino junto a un sendero que cruza varios barrancos, como los de Ciercol (1490 metros) y Serrato Gordo (1580 metros).

Al ganar altura iremos descubriendo las sierras de Bolave y Coronas, el cordal Gábalo-Manchoya, Oturia, Nabaín, Comiello y el mirador de la Rayuala

Barranco de la Pardina, Tobacor y sierra Custodia
A medida que giramos al N comenzamos a ver la sierra de las Cutas, Punta Acuta y Mondicieto además de la sierra de Tendeñera, que sobresale por encima del cordal del Tozal de la Caña.

Media hora después, el sendero enlaza con la pista restringida (1635 metros), la cual seguiremos unos metros hasta encontrar a la izquierda otra senda (1650 metros), bien marcada con hitos y pintura azul, que evita caminar por la monótona pista.

Cascada del barranco de la Pardina
Entre erizón y boj, cruzaremos el barranco de la Fueba y conectaremos, en las proximidades de la Fuente de la Sarteneta, con un sendero procedente de Fanlo y Buisán (1715 metros).

De nuevo nos uniremos con la pista (1750 metros) y la seguiremos hasta cruzar el barranco Caldaruelo por un pequeño puente. Tras ello, acortaremos una amplia lazada de la misma siguiendo los hitos por la pradera y superando un resalte rocoso.

Barranco de la Pardina, Cotiella y Castillo Mayor
Alcanzada nuevamente la pista rodada (1870 metros) veremos la Peña Canciás y la sierra de Guara al S y, caminando unos metros por la misma aparecerán las Treserols y las Tres Marías frente a nosotros.

Dejaremos a la izquierda la pista de las Cutas y el desvío hacia Cuello Gordo y Góriz (1890 metros) antes de llegar al refugio de Cuello Arenas en hora y media de camino. Cerca del mismo se encuentra una sima protegida por una valla de madera.

Colores de otoño en el fondo del barranco
Detrás del refugio encontramos una marcada bifurcación donde tomaremos la dirección hacia la faja de la Pardina y la mallata Candón, obviando el sendero que desciende a la Ripareta por el fondo del barranco de la Pardina.

El sendero va contorneando la cabecera de este barranco con un cómodo llaneo por una ancha repisa y lo cruza antes de que se precipite formando una bonita cascada.

Iremos viendo el macizo de Cotiella, el Castillo Mayor, la sierra d’as Zucas y Peña Altura, así como el Tozal d’O Basón y la pista de Plana Canal en la vertiente oriental del Cañón de Añisclo.

Cascada sobre la faja de la Pardina
También el Tobacor y los picos de Marboré, que sobresalen por encima de Cuello Gordo, a cuya derecha queda la solitaria sierra Custodia.

En media hora desde el refugio comenzaremos la parte circular de la ruta. Encontraremos el desvío (1920 metros) que nos adentra en la faja de la Pardina, dejando a la izquierda la faja Malpasé que es por la que volveremos.

Descendemos hasta el escalón inferior en el que se encuentra la faja de la Pardina. Inicialmente es ancha, herbosa, plagada de ortigas y pasa junto a unos abrigos en la roca utilizados antiguamente por pastores.

Barranco de la Pardina
A medida que vamos avanzando pegados a sus verticales paredones se va a ir estrechando y volviéndose más aérea, manteniendo el firme herboso y una caída vertiginosa hacia el barranco de la Pardina.

Recorrer la faja nos cuesta hora y media de disfrute y tranquilo caminar, contorneando sus entrantes y salientes con un suave descenso, pasando bajo un par de cascadas que se desploman de la cornisa superior.

Llegados al espolón de la Peña O Candón, en la confluencia del barranco de la Pardina con el Cañón de Añisclo podremos ver el hayedo de la Ripareta, el río Bellós, los Sestrales y el refugio, el barranco y el Tozal de San Vicenda.

La Ripareta en el fondo del Cañón de Añisclo
Finalizada la faja (1720 metros) accederemos por una canal equipada con breves y sencillos tramos de cadenas, sirgas y grapas que nos elevarán a un rellano superior, por donde avanzaremos hasta llegar a la restaurada mallata Candón (1810 metros) tras casi 4 horas de camino.

Un lugar mágico. Cara a cara con las Treserols y las Tres Marías, empequeñecidos ante su poderío y belleza. Lugares que recuerdas durante mucho tiempo y donde te sientes parte del paisaje. El silencio se hace respetar.

Mallata Candón
Con pena, continuamos nuestro camino siguiendo las indicaciones hacia la faja Malpasé. El difuso sendero recorre extensos pastizales en suave ascenso y se va acercando de nuevo a los cortados del barranco de la Pardina.

En menos de media hora entraremos en esta nueva faja (1870 metros), un escalón por encima de la ya transitada y visible faja de la Pardina.

Refugio y barranco de San Vicenda
Mucho más ancha que la anterior, sólo presenta un paso comprometido, equipado con sirga. Se trata del Paso Malpasé, llamado así por los pastores debido a la exposición y el riesgo de caída que tenía para el ganado. 

Casi sin darnos cuenta llegaremos al cruce con la faja de la Pardina donde nos habíamos desviado para caminar por ella. En este punto finalizaremos la parte circular de la ruta, debiendo de regresar a Nerín por el mismo camino de ida.

Volveremos a rodear la cabecera del barranco de la Pardina hasta llegar al refugio de Cuello Arenas, desde donde iremos alternando sendero con pequeños tramos de pista hasta llegar al coche.

Barranco de la Pardina
Ruta parte lineal y parte circular de 18 kilómetros de distancia con un desnivel positivo acumulado de unos 800 metros realizada en 6 horas y media sin contar paradas.

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miércoles, 15 de noviembre de 2017

Olibón (2475 metros) desde el refugio de Lizara

Cresta de Bernera, Bisaurín y Secús desde el Olibón
Siempre decimos que no hace falta subir grandes cimas para disfrutar de la montaña y otro ejemplo que cumple a la perfección esta premisa es el pico Olibón (2475 metros).

Se trata una montaña eclipsada por otras cercanas de mayor entidad como el Bisaurín o el Aspe, muy poco frecuentada por no atraer tantas miradas como sus más famosos vecinos.

El itinerario que escogemos para el ascenso parte del refugio de Lizara (1520 metros) ubicado en la cabecera del valle de Aragüés a los pies del imponente Bisaurín.

Macizos de Fetás y Bernera desde el Llano de Lizara
Junto al refugio seguiremos las estacas de madera del GR-11.1 hacia el collado del Bozo, inicialmente por una herbosa pista que atraviesa el Llano de Lizara, donde pastan numerosas cabezas de ganado vacuno.

Caminamos teniendo a nuestra izquierda las murallas del macizo de Bernera y el contrafuerte rocoso formado por el Bisaurín y el Alto de Fetás, entre los que discurre el barranco de los Castillones procedente de la Plana Mistresa.

La Espelunguera y los refugios de la Cueva y Lizara
En esta parte del valle todavía pudimos disfrutar de los últimos coletazos del otoño con un colorido que destacaba sobre sus rocosas laderas.

El firme herboso de la pista se tornará de tierra y la misma finalizará en el refugio de la Cueva (1580 metros), desde el que se divisa al W el collado y el Puntal Alto de Foratón, las crestas del Gallo y el pico Espelunguera.

GR-11.1 hacia el collado del Bozo
Ya por sendero, comenzaremos a ganar altura remontando por herbosas laderas la margen derecha del barranco de Articuso, pasando junto a una cascada por la que cae un tímido hilo de agua.

Entre extensos y alomados pastos de montaña nos iremos alejando del barranco para encarar el ascenso al collado del Bozo (1995 metros), que alcanzaremos tras unas amplias lazadas en una hora y cuarto de marcha.

Valle de Aísa y sierra de la Magdalena
Este collado es la divisoria de los valles de Aragüés y Aísa y un gran mirador del macizo del Aspe, del Rigüelo y de la sierra de la Magdalena, además de ser el punto donde comienza el cordal hacia el pico Mesola pasando por las puntas del Cuello del Bozo, Napazal y Petrito.

Por el fondo del valle de Aísa discurre el barranco de Igüer, divisando también el colmatado ibón de Izagra y el refugio del Cubilar del Barranco, en cuyas inmediaciones se encuentra el dolmen de Izagra

Camino hacia la Foya de Aragüés
Tras un breve descanso seguiremos el GR-11 hacia el collado de Esper y Candanchú dejando el GR-11.1, que desciende al valle de Aísa en su camino hacia el collado de Rigüelo y Canfranc.

Seguiremos un sendero que flanquea a media ladera la Punta Alta de Napazal, ganando altura levemente hasta adentrarse en la Foya de Aragüés, un bonito circo rocoso con salida hacia la cabecera del valle d’Aspe por el collado de Esper o puerto de Aísa.

Ruabe de Bernera y Olibón
Las abundantes marcas de GR y los hitos nos permiten caminar de forma cómoda por zonas herbosas y rocosas bajo los paredones de la Bernera y de la Llena del Bozo.

Tendremos que superar, junto a una cascada, un sencillo resalte donde se ha instalado una sirga para facilitar el paso en condiciones de lluvia, hielo o nieve (2055 metros).

Poco a poco iremos divisando el pico Olibón y la mole del Ruabe de Bernera, llamando la atención el contraste de color entre ambos. Mientras el Olibón presenta un tono pardo, el Ruabe destaca por su caliza blanquecina. 

Bisaurín, sierra de Secús, Acher, Petrechema, Mesa, Anie...
Entre ambos se halla una extensa canal que alcanza el collado situado entre los dos picos. Su parte izquierda es una pedrera, mientras que su parte derecha resulta algo más cómoda por alternar zonas más estables de hierba y roca.

Para llegar al Olibón tenemos dos opciones. Podemos ascender por esta canal y crestear hasta la cima o remontar la empinada ladera que nos deposita directamente en su cumbre.

Ibón de Estanés, valle de los Sarrios, Acué, Sesques...
Nosotros optamos por la segunda opción, abandonando el GR-11 a unos 2100 metros de altitud para comenzar a ascender fuera de sendero buscando la mejor y más cómoda forma para progresar.

El grado de inclinación de la pendiente aumenta de forma considerable, no recomendándose este ascenso con la hierba mojada.

Foya de Aragües, Midi y cumbres del valle de Tena
Tras 2 horas y media desde Lizara y unas sencillas trepadas por canales de roca para evitar los últimos metros herbosos habremos coronado el pico Olibón.

Hacia el sur, divisamos el valle de Aísa y el cordal de Mesola, la sierra de la Magdalena, las Blancas, Sayerri, la Peña Oroel, la Canal de Berdún y las sierras de San Juan de la Peña y Leyre.

El Aspe aparece tras la Llena del Bozo
Hacia los Valles Occidentales reconocemos el Castillo d’Acher, Marcantón, Anatera, Anzotiello, el Chinebral de Gamueta, el Mallo Acherito, Sobarcal, Petrechema, las Agujas d’Ansabere, Mouscaté, Budoguía, la Mesa de los Tres Reyes, el Anie y Le Billare.

También se observan el valle de Aguas Tuertas, el puerto de la Cunarda, los picos Labigouer y Baralet y la cresta de los picos Rouge, Aillary, Arlet y Acué.

Canal entre el Ruabe de Bernera y el Olibón
Destacan las aguas del ibón de Estanés y el valle de los Sarrios, además de la cresta de la Mujer Muerta y el valle d’Espélunguère, la Llena del Bozo y el Aspe.

Hacia el E distinguimos el Midi d’Ossau, el Peyreget, Lurien, Arrious, Palas, Arriel, Balaitous, las Frondiellas, el Gran Facha, los Infiernos, el Garmo Negro, Algas, Argualas, Tendeñera, el Vignemale y el macizo de Monte Perdido.

Cascada junto a la sirga mencionada
Más cerca el Anayet y su Vértice, el Culibillas, la Canal Roya, el valle de Izas y sus Campaniles, los picos de la Tronquera, la Pala de Ip, La Moleta y el circo de San Epifanio.

También el pico de los Monjes, la cresta de Ayous, el pic de Larry, el circo de Astún, Arnousse, La Raca, Anéou, Cuyalaret, así como el Lespetouse, el Soum de Moundaut, el macizo de Sesques con su Capéran, el Gazies y el pic de Ger.

Macizo de Bernera desde el barranco de Articuso
Bajo nosotros se encuentra la Foya de Aragüés cercada por el Puntal del Bozo, los picos de Labata y el Ruabe del Bozo, reconociendo el monte Tobazo y La Zapatilla en la zona de Candanchú.

Y por último el macizo de Bernera, el Alto de Fetás, el Bisaurín, el Puntal de Secús, los picos de la Portaza, la Cúpula de Secús, el Liouviella y su Aguja, la Plana Mistresa y el ibón Viejo.

Espelunguera, collado y Puntal Alto de Foratón
Precaución y atención en el descenso tanto si regresamos por la ladera herbosa por la que hemos subido como si destrepamos la empinada cresta hasta el collado (2420 metros) que separa el Olibón del Ruabe de Bernera. 

Una vez en el collado perderemos altura hasta enlazar con el GR-11, volviendo al refugio de Lizara por el mismo camino de ida.

Otoño en el macizo del Bisaurín y Fetás
Ruta lineal de 10'5 kilómetros de distancia con un desnivel positivo de 1050 metros realizada en 5 horas y cuarto sin contar paradas.

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